• Gustavo Manrique Salas

Hacia un nuevo liderazgo




A lo largo de los años la teoría y los conceptos de liderazgo han evolucionado y lo que hace pocos años era relevante de un líder, hoy cobra otra dimensión.


La conversación sobre liderazgo nunca pasará de moda, al fin y al cabo la historia humana tiene que ver con los líderes y su influencia. La pregunta es: ¿cuál es el estilo de liderazgo que necesita una organización en un entorno volátil, incierto, complejo y ambigüo y en un período donde pareciera que el mundo corporativo está redefiniendo casi todo?


Los planteamientos de las 3 “B” de David Ulrich merecen especial atención. Basadas en el pasado y respondiendo al futuro, las organizaciones y el liderazgo deben lograr: 1.- Fomentar experiencias que ayuden a las personas a creer (Believe) en sí mismos y encontrar un significado personal alineado al propósito de las organizaciones. 2.- Transformarse (Become), sentir que se aprende y se crece como parte de la organización y 3.- Pertenecer (Belong), desarrollando el poder de la identidad como motor de orgullo, productividad y enriquecimiento mutuo.


Expertos en el tema coinciden en que los últimos dos años constituyen el último caso de estudio de por qué necesitamos transformar nuestro enfoque de liderazgo. Hoy se habla de un liderazgo colectivo que implica comprender que navegar por lo desconocido requiere aceptar que ningún individuo tiene todas las respuestas y el desafío en cuestión es un objetivo incierto y en constante movimiento.


Esta es la visión para los próximos años de Peta Karunaratne, de Leadership Circle, quien agrega que el desarrollo del liderazgo debe alentar un cambio de la idea de que los individuos lideren equipos a equipos que lideren equipos. El liderazgo colectivo consiste en adoptar la idea del líder como anfitrión, en lugar del líder como héroe.


Alguien que tiene mucha experiencia en liderar equipos es Jorge Valdano, quien fue entrenador del Real Madrid. En su libro los 11 Poderes del Líder, Valdano habla del poder del vestuario. El poder del vestuario es el poder del equipo, y el éxito del equipo se manifiesta cuando el rendimiento colectivo es superior a la simple suma de talentos. El líder debe fortalecer un sentimiento solidario, sentir que todos se sientan orgullosos de la idea que representan.


A estos planteamientos se suma un estilo de relaciones inclusivas. Los líderes inclusivos son personas que son conscientes de sus propios prejuicios, buscan y consideran activamente diferentes perspectivas para informar su toma de decisiones y colaborar de manera más efectiva con los demás.


En el pasado World Business Forum de Madrid también se abordó este tema. Santiago Alvarez de Mon, Profesor del IESE Business School y un reconocido experto en liderazgo y comportamiento organizacional insistió en que hoy "el mejor líder es aquel que pregunta" y agregó: "me encuentro a muchos empresarios aferrados al paradigma del control y; cuando quieres controlarlo todo, es cuando más se suele fallar".


El liderazgo se necesita más que nunca, pero adaptado a estos nuevos tiempos.