• Gustavo Manrique Salas

Banksy: construir una marca desde el anonimato

Sea de forma deliberada o no, Bansky es una obra maestra del marketing y marca personal, es la quintaesencia de cómo crear valor intangible y de la economía de la creatividad


Cuando se habla de Banksy no sólo se habla de arte callejero, de subversión o crítica antisistema, también es marketing puro y duro y una de las marcas artísticas más famosas y valiosas del siglo 21, amparada en el interés de las grandes casas de subasta, de sus compradores y de la gente que admira sus obras en las calles del mundo.


Un venerable crítico de arte dijo que Banksy “es un payaso total y lo que hace no tiene nada que ver con el arte”, pero el planeta parece decir lo contrario.


A Finales del 2021 Banksy alcanzó un sitial que seguramente no ha buscado. Una de sus famosas obras se vendió en más de 21 millones de euros, pero la obra original no está en un museo, sino en una rústica pared de una calle de Londres, dispuesta para todos los que quieran disfrutarla.


Después de casi veinte años, la niña y el globo siguen intactos bajo la escalera de South Bank, en Londres, a los pies del puente Waterloo. Es una imagen archiconocida que, según una encuesta realizada en 2017 en Reino Unido, se trata de la obra de arte favorita de los británicos.


Mucha de su fama se debe a la autodestrucción por una trituradora de papel escondida dentro del marco victoriano que se activó haciendo trizas la mitad de la obra en 2018, en medio de una subasta. En aquel momento la obra se vendió en poco más de un millón de euros, pero este hecho incrementó su valor que se vendió esta semana en más de 21 millones de euros.


La obra original llevaba el título “Niña con globo”. Con la mitad del lienzo reducido a tiras de papel, Banksy anunció un cambio de nombre y pasó a conocerse como «El amor está en la papelera».


Sea de forma deliberada o no, Bansky es una obra maestra del marketing y marca personal, es la quintaesencia de cómo crear valor intangible y de la economía de la creatividad.

Es contradictorio ver en la obra de Banksy posturas anti marcas cuando él en sí mismo es una marca. Si partimos de la premisa que una marca es la identidad de un producto, la promesa de una experiencia y que toda marca tiene un significado, entonces es consecuente pensar que Banksy cuenta con todo para ser una marca poderosa.


Pero su gran estrategia maestra ha sido el anonimato, ese juego mental de no existir existiendo y generar curiosidad e interés por un personaje misterioso y enigmático que se convierte casi en un superhéroe que nos habla a través de su arte, es allí donde se concentra su valor.


Es difícil encontrar un caso similar, una marca construida desde el anonimato, es una lección magistral de branding que se construye a través de historias. Banksy es el Messi del arte, aunque aquel venerable crítico de arte diga lo contrario.


Gustavo Manrique Salas

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