• Gustavo Manrique Salas

Los criterios ASG y la gestión de riesgos




En entregas anteriores he compartido información relevante sobre los criterios ASG – Ambientales, Sociales y de Gobernanza (ESG por sus siglas en inglés) y su relevancia en el entorno actual de negocios.

Uno de los aspectos clave de la aplicación de los criterios ASG es la integración de estos a la gestión de riesgos. Para ello, es necesario establecer una definición común de riesgo orientada a la creación y protección de valor, contemplando a los diversos grupos de interés (stakeholders) y en particular a los accionistas (shareholders).

En este sentido la cultura de riesgo debe ser compartida por toda la organización bajo una mirada ASG y debe estar sustentada en un monitoreo constante para tener capacidad de reacción y mitigación, con procesos y procedimientos claros.

Es indispensable contar con sistemas de control de riesgo a través de comités u órganos de gobierno que puedan dirigir la toma de decisiones y dar visibilidad sobre potenciales situaciones adversas vinculadas a los criterios ASG y su debida gestión y monitoreo.

La cultura de riesgo ASG debe nacer de la más alta dirección y ser respaldada por toda la organización; por ello, es importante entrenar a equipos claves en la gestión de riesgos y manejo de crisis, establecer funciones y roles, de la mano de equipos de rápida respuesta multidisciplinarios, que puedan atender las exigencias que implica un riesgo de alta probabilidad o la materialización de un riesgo en una crisis.

Este proceso incluye la gestión de comunicación estratégica y el desarrollo de activos intangibles como la reputación sobre la empresa y sus marcas y la generación de confianza en los grupos de interés (capital social).

La comunicación implica contar con manuales de comunicación en situaciones de crisis y protocolos debidamente estructurados, mantener al día la arquitectura de mensajes, tener voceros entrenados, contar con canales de comunicación efectivos (omnicanalidad), mantener programas de relacionamiento estratégico con audiencias clave, una comunicación abierta y transparente con los medios de comunicación cuando así sea requerido y; especialmente, gestionar la comunicación interna con el mismo ímpetu que la comunicación externa.

En conclusión, es importante destacar que los criterios ASG son una buena manera de gestionar y mitigar riesgos. La capacidad de una entidad de captar fondos están fuertemente vinculadas con la reputación y su desempeño ASG. El riesgo de la pérdida de reputación es hoy una de las principales preocupaciones de las corporaciones y el buen gobierno corporativo en el contexto ASG es clave para la gestión de los activos intangibles.

El entorno ha cambiado y con ello se incrementan los riesgos para las empresas y sus marcas, lo cual exige monitorear el desempeño ASG y modelar la cultura corporativa en función de dichos criterios siempre conectados con la creación de valor de triple impacto (social, ambiental y financiero), desarrollar capacidades para la gestión de crisis y mantener una comunicación estratégica, sostenida, transparente y coherente.