• Gustavo Manrique Salas

Fórmula 1: acelerando la ruta Net Zero


Para 2030, fecha límite de su propuesta, esperan tener coches de carreras con cero emisiones netas. Logística y viajes ultra eficientes y con bajas o cero emisiones de carbono. Oficinas, instalaciones y fábricas con energía100% renovable. Compensaciones creíbles y programas para lograr neutralizar el CO2.



La sostenibilidad es el tema de nuestro tiempo y la Fórmula 1 tiene el desafío de acelerar su estrategia de mitigación de impactos ambientales para asegurar su continuidad en el futuro.


Por ello, el año 2019 la categoría presentó su proyecto F1 Net Zero 2030, como parte de su estrategia de sostenibilidad en la presente década.


La movida tiene que ser rápida para las competiciones más importantes del mundo como lo son la Fórmula 1, Moto GP, el mundial de Rallies y el Dakar.


La Fórmula 1 ha calculado su huella de carbono de la siguiente manera: el total de emisiones es de 256.551 toneladas de CO2 de las cuales 45% se relacionan a la logística alrededor de las carreras (transportes de mercancías por aire, tierra o mar, incluyendo el equipamiento de los equipos, de la F1, del Paddock Club y de los neumáticos).


Un 27,7% se relaciona a emisiones por viajes (todas las personas en sus viajes por tierra o aire y el impacto de los hoteles, contando a todos los empleados de los equipos de F1 y de los principales socios de los eventos).


Las fábricas y oficinas suman el 19,3% de las emisiones. Las operaciones y eventos agregan 7,3% y las emisiones de los coches representan solo el 0.7% de la huella total de la categoría.


Su estrategia para lograr una huella de carbono neutral se basa en la introducción de una nueva generación de motores híbridos más eficientes y menos complejos en el 2025 y el uso de combustibles 100% sostenibles antes del 2030.





Para 2025 estiman utilizar materiales sostenibles con toda la basura reutilizable, reciclable o compostada. Incentivos y herramientas para que los aficionados utilicen una vía más verde al acudir a las carreras. Circuitos e instalaciones que sean mejores para el bienestar del aficionado y la naturaleza. Oportunidades para que los habitantes de las zonas se involucren.


Para 2030, fecha límite de su propuesta, esperan tener coches de carreras con cero emisiones netas. Logística y viajes ultra eficientes y con bajas o cero emisiones de carbono. Oficinas, instalaciones y fábricas con energía100% renovable. Compensaciones creíbles y programas para lograr neutralizar el CO2.


Una medida en esa línea, que afectará al desarrollo de las temporadas será la reorganización del calendario siguiendo las áreas geográficas, es decir que intentarán agrupar las carreras en lugares próximos entre sí, evitando largos desplazamientos entre una semana y otra.


Los responsables del Gran Circo defienden su postura después de las críticas por no pasarse al lado completamente eléctrico, diciendo que a pesar de que las emisiones por el combustible sólo representan el 1%, la evolución en el deporte “puede tener el mayor efecto en el sector del transporte mundial”.


La Fórmula-e, una categoría paralela a la Fórmula 1, nació como una respuesta a una movilidad más limpia pero no ha tenido el respaldo de los aficionados por el silencio de sus motores, que no terminan de levantar pasiones.


Net Zero 2030 es la meta… hay mucho por hacer.